Anclarse a los valores intrínsecos


Anclaje como base a comenzar a trabajar la energía

Como aprender la importancia de los mismos

Cuando empezamos nuestra formación, a menudo nos sentimos alborozados al descubrir que el rango de la conciencia humana es mucho más amplio que lo que nuestra cultura nos ha hecho creer.

Al ir adquiriendo más habilidades, deberemos primero aprender a reconocer los estados emocionales y psíquicos en los que tendemos a caer, y aprender a tomar decisiones respecto a ellos.

Anclarse es uno de las cosas más importante a aprender cuando uno va a trabajar con la energía, va a ser la clave que utilizamos para viajar dentro y fuera de ciertos estados mentales a voluntad.

Primero haremos un ejercicio meditativo o físico para evocar un estado particular de conciencia, y luego crearemos una imagen visual, una palabra o frase que podamos decir, también  puede ser, un gesto o lugar de nuestro cuerpo que podamos tocar para asociarlo a este estado.

Anclarse es un concepto que se utiliza en hipnosis, pero es una técnica mucho más antigua.

 De hecho, es la clave maestra para conseguir la efectividad en la mayoría de los trabajos energéticos, especialmente en las partes repetitivas del mismo, estas se convierten en un ancla cuando dejamos el espacio sagrado y volvemos al espacio-tiempo normal.

Si utilizamos la misma meditación de toma de energía de la tierra, una y otra vez, en el tiempo que dura un respiro y evocar el recuerdo de una imagen vamos a realizarlo.

Al emplear tres maneras de utilizar diferentes sentidos significa que estamos hablando tres dialectos distintos que el Yo más joven entiende.

 Algunos de nosotros respondemos más fácilmente a las imágenes visuales, otros tienen manera de entender el mundo, son más cenestésicos o auditivos.

Cuando dirigimos un ejerció de anclaje para un grupo, utilizamos los tres modos sensoriales para todos, sin tomar en consideración su orientación sensorial, vamos a darle mayor efectividad.

 A menudo un ancla funciona mejor a través del sentido que no es nuestro modo primario de vivencia el mundo.

 Una persona altamente verbal puede descubrir  que una palabra mágica o un verso rimado le van mejor.

El otro concepto clave de esta práctica es la idea del valor intrínsico, este valor, no es algo que se pueda adquirir, conseguir o ir probando, obviamente no se puede clasificar y que cada uno tiene el suyo, nadie tiene más o menos, y todos podemos equivocarnos en el camino y solo estando en verdadero contacto con este valor es que nos vamos a sentir enraizados, en nuestro valor inherente como personas que somos, como parte de lo divino

Ya en ese estado “neutral”, relajados, en paz, confortables con nosotros mismos es cuando no estamos tratando de impresionar a nadie, ni proyectar una imagen que no es .

No tratemos de seguir al modelo de que hay que tener una imagen fuerte, porque puede no estar proyectando nuestros verdaderos valores ya que cuando más crece nuestro poder personal, más fuerte va a ser el impacto en las personas que nos rodean

 Esa es la base de la idea con este tipo de ejercicio es aprender a colocar un ancla que nos conecte con nuestro valor intrínseco, pudiendo así explorar nuestras imágenes de exageración y de subvaloración, utilizando la misma ancla para volver a un estado normal.

Espero que te guste la idea de aprender a trabajar un ancla, la próxima semana te voy a grabar un audio, para que practiques con el mismo, aunque es solo un ejemplo existen muchos y lo mejor es que puedas inventar el tuyo propio

Mucha luz

Lady Majo

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